El desierto se cuida

4 marzo 2019 - 12:07

Controles aleatorios antes de la salida en cada una de las 6 etapas del recorrido. El protocolo de la Garmin Titan Desert tiene un objetivo claro: verificar que los participantes tengan marcados con su número de dorsal los envoltorios de comida que llevan consigo. ¿El motivo? Facilitar la identificación en caso de que los arrojen a lo largo de la etapa.

Uno de los mayores compromisos de la Garmin Titan Desert es el de no dejar rastro de su paso por el desierto marroquí una vez finalice la prueba. Éste es uno de los puntos clave del programa Titan Life, que marca las pautas para que la aventura norteafricana cumpla con sus obligaciones de respeto al medio ambiente y desarrollo de la comunidad local.

En este sentido, el vehículo que cierra el paso de la caravana ciclista se encarga de recoger las señales que la organización deja para guiar a los participantes y, si encuentra envoltorios arrojados por algún participante, los recoge para luego identificar y sancionar al responsable.

Ésta es una de las medidas más estrictas del programa, junto con la instalación de más de 50 papeleras en el campamento y la contratación de un equipo de 10 personas que se encarga de la recogida de escombros. En el ámbito sanitario, el programa Titan Life ha facilitado ya más de 1.600 revisiones auditivas y más de 1.000 audiometrías.

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